Puentes Daily Update #5 | Se está acabando el tiempo para las negociaciones de la OMC

25 Julio 2008

Las próximas 24 horas serán decisivas para saber si los gobiernos lograrán rescatar las negociaciones de la OMC del borde del colapso, manifestaron los funcionarios en la tarde del jueves.

Un día crucial está por venir para intentar lograr un acuerdo marco para la liberalización del comercio agrícola y de bienes industriales. Las discusiones se han estancado, la presión aumenta y los negociadores tienen que encontrar rápidamente una base común, o por el contrario, deberán enfrentar la ruptura de las negociaciones de la Ronda de Doha.

"Mañana es el día en el cual sabremos si es posible o no", manifestó el jueves en la noche a los periodistas el Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim. "No es fácil pero lo estamos intentado", comentó.

La Ministro de Comercio de Indonesia, Mari Pangestu, insistió en que el sentimiento seguía siendo positivo.

Los Ministros estuvieron hablando el jueves en la tarde, inmediatamente después de que finalizara la sesión de ‘salón verde' que reunió a aproximadamente a 30 gobiernos. Dicha reunión fue programada luego de que varios países se quejaran de que el proceso se estaba volviendo secreto y exclusivo. Desde el miércoles las negociaciones giraron casi exclusivamente alrededor de siete potencias comerciales.

Algunos países que manifestaron su apoyo a la solicitud del Director General de la OMC, Pascal Lamy, de seguir negociando en pequeños grupos, expresaron su incomodidad con este formato de negociación que incluye casi únicamente a los países del ‘G-7': Australia, Brasil, China, EE.UU., India, Japón, y la Unión Europea (UE).

Durante la sesión del Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) que se desarrolló el jueves por la mañana, la Ministro de Economía de Suiza, Doris Leuthard, manifestó, que Lamy "cambió el proceso y decidió trabajar en un grupo muy pequeño. Leuthard manifestó que para ella, eso era algo muy difícil de aceptar.

Un representante de la delegación de Kenia fue aún más lejos, al decir que era inaceptable que se forzara un consenso entre aquellos que no han tenido un lugar en la mesa de negociaciones,

Lamy, por su parte, dijo que entendía y compartía esa inquietud de aquellos que sienten que "este proceso es frustrante y a veces muy oscuro". El Director General resaltó que la decisión final sobre el paquete de modalidades para agricultura y AMNA se va a tomar con la totalidad de Miembros de la Organización.

A pesar de tales aseveraciones, muchos Miembros expresaron su preocupación respecto a que si no estaban involucrados en la negociación de un acuerdo, el resultado de las negociaciones iba a carecer de sentido de pertenencia. En principio, las conversaciones en dicho proceso tenían que desarrollarse de forma transparente e incluyente.

"Estoy totalmente en desacuerdo en que tenemos que solucionar este problema de pertenencia", dijo Lamy en más de una oportunidad. Sin embargo, según recalcó, habría un problema mayor si no se resuelve nada en esta oportunidad.

Poco progreso en las conversaciones del G-7

Aparte de las generalidades sobre el progreso, que más bien son limitadas, se han podido conocer algunos detalles de las reuniones a puerta cerrada del G-7, las que sucedieron durante el miércoles en la noche y nuevamente el jueves en la tarde.

El jueves en la mañana Lamy dijo al CNC que sus consultas con dicho grupo se enfocaron en algunos de los aspectos clave de las negociaciones de agricultura y acceso a mercados industriales. Respecto a agricultura, discutieron los límites para los subsidios; en algodón, la fórmula de reducción arancelaria para los países desarrollados; y las flexibilidades para acceso a mercado para los ‘productos sensibles', ‘productos especiales', y el ‘mecanismo de salvaguardia especial' (MSE).

Los gastos en subsidios agrícolas han tomado mucha relevancia durante esta semana. Sobre este punto, Brasil, India y otros países en desarrollo han dicho que la oferta de EE.UU. de limitar la ayuda global causante de distorsión del comercio (OTDS) a US$15 mil millones, era insuficiente, especialmente a la luz de las concesiones que Washington busca a cambio.

En relación a las discusiones sobre AMNA, Lamy comentó que el G-7 consideró los ‘coeficientes' que determinarían los futuros niveles arancelarios, el tratamiento especial para los países en desarrollo bajo las "flexibilidades" a su alcance, y las iniciativas sectoriales de liberalización. No obstante, no dio detalles del contenido.

Fuentes cercanas a las discusiones del G-7 sugirieron que Lamy lleve adelante algunos posibles parámetros para un acuerdo en agricultura, incluyendo una reducción del 70 por ciento para los aranceles más altos de los países desarrollados. En tal sentido, el proyecto de texto de agricultura más reciente tenía un rango de valores entre 66 y 73 por ciento.

Lamy también propuso permitir que los países industrializados designen el 4 por ciento de sus líneas arancelarias agrícolas como ‘sensibles', lo que les permitiría reducciones arancelarias menores. En varias ocasiones Lamy les había sugerido a los países que expandieran sus contingentes de importación para productos sensibles de manera que se ofrecieran nuevas oportunidades de acceso equivales al 4 o 5 por ciento del consumo doméstico.

Fuentes indicaron que la UE, quien no quiere expandir los contingentes por encima del 4 por ciento, sugirió un compromiso que relacionaría la expansión de los contingentes arancelarios con el número de productos designados como sensibles. Por lo tanto, bajo la propuesta europea, si un país designara un 4 por ciento de sus productos como sensibles, tendría que otorgar nuevas oportunidades de acceso que equivalieran al 4 por ciento del consumo doméstico.

Con relación a los límites arancelarios, un funcionario indicó que Lamy había dicho que habría un límite absoluto para aquellos productos que no fueran sensibles. Estos productos permanecerían exentos de techos arancelarios, pero sólo a cambio de un pago aún no precisado.

Las conversaciones del G-7 por lo menos lograron una nueva base para los ‘productos especiales', los que los países en desarrollo podrían exentar de las reducciones arancelarias por motivos de sustento, seguridad alimentaria y desarrollo rural. Los participantes discutieron la iniciativa que permita que los países en desarrollo designen un 15 por ciento de sus líneas arancelarias como ‘productos especiales', y que menos del 5 por ciento quede totalmente fuera de las reducciones arancelarias. Por el contrario, EE.UU. y otros exportadores han insistido en que ninguna de las líneas debería exentarse de las reducciones arancelarias.

Uno de los puntos más complicados en las discusiones sobre el ‘mecanismo de salvaguardia especial' (MSE), es determinar si los países podrían imponer aranceles de salvaguardia por encima de los límites arancelarios actuales. Lamy habría sugerido situar el tope por encima del nivel de los aranceles consolidados pre-Doha.

Exportadores agrícolas como EE.UU., temen que un MSE sin limitaciones sustantivas podría restringir o anular oportunidades comerciales. La coalición G-33, por su parte, ha resaltado la necesidad de tener un MSE que sea efectivo.

La Ministro de Indonesia, Pangestu, después de la reunión de ´salón verde´ del jueves por la noche, enfatizó ante periodistas que los productos especiales y el MSE estaban lejos de ser el único asunto complicado en las negociaciones agrícolas.

ACP y latinoamericanos siguen consultando

La liberalización comercial de los productos tropicales y la erosión de preferencias ha enfrentado a los países latinoamericanos, quienes buscan una liberalización inmediata, con el grupo de países de África, Caribe y Pacífico (ACP), quienes se han beneficiado de un acceso preferencial a los principales mercados, especialmente para productos como el banano y el azúcar.

A mediados de julio, algunos países latinoamericanos habían propuesto dejar de solicitar la liberalización inmediata de 30 de las 42 líneas arancelarias en donde hay conflicto, a condición de que lograran sus objetivos en los 12 productos restantes, entre los cuales se incluyen el aceite de palma, el melón y el plátano.

Según un funcionario, recientemente se han llevado a cabo conversaciones paralelas: una para discutir el problema del banano, y otra para casi "todo lo demás". Esta última ha tenido un buen resultado pues las partes exploraron opciones como permitir que los países industrializados que concedan preferencias reduzcan aranceles en algunos bienes básicos como jugo de naranja, mediante porcentajes más bajos para la fórmula de reducción arancelaria aplicable a los países en desarrollo; e implementar disminuciones arancelarias a través de un periodo más prolongado.

El comercio del banano es decisivo y podría afectar las negociaciones en otros productos, dijo una fuente.

Durante las negociaciones con la UE presididas por Lamy, algunos países latinoamericanos habían dicho que la propuesta presentada por el bloque europeo era insuficiente. La misma establecía un arancel de 116 € por tonelada a partir de 2015, con una reducción de 26 € por tonelada para el primer año.

Mientras tanto, los países ACP han propuesto una reducción arancelaria inicial de 26 € por tonelada seguido por un período de gracia; sería recién a partir de 2019 que el arancel alcanzaría los 116 € por tonelada.

Cambiando el proceso y el cronograma

A pesar de las críticas recibidas en la reunión del CNC, parecería que el proceso de negociación con los países del G-7 está ganando cierto apoyo.

Una fuente dijo que el Ministro de Comercio de Canadá, Michael Portier, dijo a los Ministros del G-7 que a él no le importaba esperar, siempre y cuando haya algo para esperar. Fortier pidió a los ministros que durante la reunión de salón verde informaran sobre el punto en que se encontraban las negociaciones. Los ministros respondieron que al menos había cierta esperanza de encontrar una salida en las negociaciones.

La Ministro de Indonesia, Pangestu, quien se había quejado por la mañana por considerar que había sido relegada a ‘una oscura sala de espera', también expresó confianza con el nuevo proceso de Lamy. Dijo a los periodistas que se programaría una nueva reunión de salón verde para el viernes, de manera que aquellos países que no forman parte del G-7 puedan ser informados sobre el progreso que se realice en las reuniones a puerta cerrada.

Con las negociaciones agrícolas y sobre bienes industriales en problemas, la conferencia ‘indicativa' de servicios ha sido nuevamente pospuesta; esta vez para el sábado por la tarde. Con esta reunión programada para el sábado, no habrá posibilidad de que el CNC se reúna durante ese día, como estaba originalmente previsto. Por lo tanto, asumiendo que las negociaciones continuarán durante los próximos días, sería el lunes o martes de la semana próxima cuando podrían reunirse todos los ministros para adoptar formalmente los paquetes de modalidades en agricultura y bienes industriales.

Respecto al contencioso asunto de si el ‘todo único' de la Ronda de Doha debería incluir medidas contra la biopiratería y mayor protección para las indicaciones geográficas, Lamy decidió nombrar al Ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Jonas Gahr Støre, para que presida las consultas informales. Sin embargo, Støre reconoció que el objetivo principal de las negociaciones es alcanzar un acuerdo en las áreas de agricultura y AMNA, y una vez que esto se logre, "es cuando el tema [de la propiedad intelectual] se vuelve real", comentó.

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