Los retos de la aplicación del AFC para países en desarrollo y países menos adelantados

26 Mayo 2017

La entrada en vigor del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC) el día 22 de febrero de 2017 constituye un hito mayor en la historia del sistema multilateral del comercio desde la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Llevó casi dos decenios a la comunidad internacional poner en vigor un conjunto de disposiciones jurídicamente vinculantes que obligaran por igual a todos los Miembros de la OMC, incluyendo a los países en desarrollo y los países menos adelantados, hacia un comercio internacional más ágil y basado en reglas, una vez que la reducción arancelaria ya ha alcanzado su valor mínimo. Ello ha quedado de manifiesto en un estudio realizado por el Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC, por su sigla en inglés), según el cual el beneficio para la actividad comercial se triplicaría si suprimiesen las Medidas No Arancelarias (MNA) o las onerosas medidas en frontera a través de reducciones arancelarias.

 

De otro estudio elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), se desprende que si se aplicase plenamente el Acuerdo, los países en desarrollo y los países menos adelantados obtendrían mayor provecho que los países desarrollados, pues se lograría abaratar entre el 12,5% al 17,5% los costos comerciales.

 

El AFC consta de tres partes: la Sección I trata de las medidas de facilitación del comercio; en la Sección II se recogen las disposiciones en materia de trato especial y diferenciado para los países en desarrollo y los países menos adelantados; y en la Sección III figuran las disposiciones institucionales y las disposiciones finales. Las 36 medidas de la Sección I y el establecimiento de un Comité Nacional de Facilitación del Comercio (CNFC), que se dispone en la Sección III, son sin excepción cumplimiento obligatorio para todos los miembros de la OMC.

 

Sin embargo, los países en desarrollo y países menos adelantados que son la mayoría de los miembros de la OMC, no tienen los mismos medios que los países desarrollados para implementar las obligaciones que son de naturaleza vinculante. Por ende, tras arduas negociaciones, los miembros de la OMC acordaron finalmente que la capacidad de aplicación quede ligada a las disposiciones de trato especial y diferenciado (S&DT, por su sigla en inglés) que se establecen en la Sección II del AFC. Las obligaciones de los donantes son también fijadas en esta sección de S&DT del Acuerdo.

 

Flexibilidad en la aplicación

 

Categorías de las medidas de facilitación del comercio

Los miembros de la OMC que son países en desarrollo y países menos adelantados pueden decidir por sí mismos y notificar a la OMC el plan que trazarán para aplicar, según su capacidad, las medidas de facilitación del comercio correspondientes a las tres categorías que se fijan en el Acuerdo: A, B y C. En la Categoría A figuran las disposiciones que el miembro se compromete a aplicar en la fecha en la que entre en vigor el Acuerdo; en la Categoría B se recogen aquellas disposiciones que serán aplicadas en una fecha posterior a un determinado período de transición que comenzará una vez en vigor el Acuerdo; y la Categoría C corresponde a las disposiciones que se aplicarán también en fecha posterior a un período de transición, con la salvedad de que el miembro en cuestión deberá recibir asistencia y apoyo para la creación de capacidades a fin de implementarlas.

 

En el Acuerdo se recogen más disposiciones en materia de S&DT, pues, por ejemplo, los países en desarrollo y los países menos adelantados que son miembros pueden solicitar a la OMC que se prorrogue el período de transición de las Categorías B y C, que disposiciones de la Categoría B reciban el trato correspondiente a las de la Categoría C, y que se brinde asistencia técnica y apoyo para la creación de capacidades para la plena aplicación de todas las disposiciones del Acuerdo.

 

Período de gracia

La cuestión más apremiante y urgente para los países miembros en desarrollo y menos adelantados es dar aplicación inmediata a las disposiciones de la Categoría A notificadas a la OMC. En el AFC se establecen dos plazos para aplicar las disposiciones de la Categoría A: dos años para los países en desarrollo y seis años para los países menos adelantados sin aplicación de las normas y procedimientos del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC. Se fija en ocho años el período de gracia para la plena aplicación de todas las disposiciones tras la entrada en vigor del AFC.

 

  

Retos para la aplicación del AFC

 

No cabe duda que la aplicación del Acuerdo será provechosa para todas las partes que intervienen en el comercio internacional, incluyendo las agencias gubernamentales. La facilitación del comercio no es una cuestión novedosa y ya hay en curso, en distintas etapas de aplicación, medidas concebidas con dicho fin en países que atraviesan diferentes estadios de desarrollo. Sin embargo, no es fácil dar plena aplicación a todas las disposiciones del Acuerdo, especialmente para los países en desarrollo y los países menos adelantados de la OMC por la falta de suficiente infraestructura y por las prioridades nacionales.

 

Ante la reciente entrada en vigor del AFC, algunos países todavía están abocados a acordar las disposiciones de las Categorías B y C que se comprometerán a aplicar, mientras que otros países que ya notificaron a la OMC sus compromisos se encuentran urgidos por la obligación de darles pleno cumplimiento debido a la complejidad de determinadas disposiciones y a la comprensión paulatina de ciertas medidas de facilitación.

 

Ejemplo de dicha situación es la publicación y la puesta a disposición por medio de Internet de informaciones relacionadas con el comercio. Reviste particular importancia que dicha documentación se publique y ponga al alcance de los comerciantes y demás partes interesadas. Además, también se deberá difundir por la vía de Internet información general y medidas prácticas o directrices correspondientes a todas las leyes y reglamentos de la materia comercial, las cuales se revisarán y pondrán al día dentro de lo posible y según proceda.

 

Otro ejemplo es la obligación de establecer o mantener el uso de la denominada “ventanilla única”, cuyo fin radica en racionalizar el trámite de despacho de las mercancías y en simplificar la presentación de documentos. Sin embargo, no hay forma de ventanilla única que convenga a todos; los usos en esa materia varían notablemente según el país. Por consiguiente, sería más práctico prestar atención a los fines que se fijan en el AFC con respecto a la ventanilla única que a la forma que ésta deba revestir. Cabe señalar que, según un análisis realizado por la OMC, de los compromisos de aplicación que se obligan a notificar a la OMC, la ventanilla única es una de las medidas menos notificadas.

 

La función de la aduana en la aplicación del AFC

 

La facilitación del comercio es definida como cualquier medida que contribuye a rebajar el costo de la transacción comercial y a sentar una norma de eficiencia. La aduana es un organismo público en frontera al cual incumbe el cobro de aranceles y fiscalizar el flujo de mercancías que entran y salen del país. Actualmente, la aduana se encarga más de facilitar el comercio que de cumplir su cometido clásico – o sea, velar por que el tránsito de mercancías por la frontera se haga sin inconvenientes, pues el comercio internacional cobra mayor importancia desde el punto de vista del bienestar social y del desarrollo económico.

 

Por su condición de principal organismo de frontera, la aduana goza de una posición única para administrar todo lo concerniente a la frontera y tiene el cometido de agilizar el tránsito de mercancías, que es precisamente lo que se espera de dicha institución. Las medidas de facilitación del comercio incumben mayormente a la aduana, pues según acredita el Índice de Facilitación del Comercio del Foro Económico Mundial, el trámite de despacho y aprobación de mercancías es el indicador que presenta mayores avances, si se lo compara con los demás indicadores de medidas de facilitación.

 

La Organización Mundial de Aduanas (WCO, por su sigla en inglés) es un organismo intergubernamental de carácter independiente cuya misión radica en mejorar el servicio que presta la administración de aduana. Representa a 181 administraciones de aduana del mundo, las cuales se encargan de tramitar el 98% del comercio internacional. Presta asistencia técnica y apoyo para la creación de capacidades a los miembros de la OMC y, además, se encarga de elaborar normas aduaneras y coordinar su ejecución de común acuerdo con otros organismos internacionales y el sector privado.

 

Cuando se concluyó el AFC en la Conferencia Ministerial de la OMC, reunida en Bali (Indonesia) en 2013, la WCO puso en marcha de inmediato el “Programa Mercator”, que recibió la aprobación del Consejo General de la OMC en la reunión de junio de 2014. Dicho programa apunta a estimular la aplicación uniforme del AFC y con ese fin se ponen a disposición de los interesados las guías informativas redactadas por la WCO. Dicho programa se cumple a través de las siguientes dos vías: por un lado, se fomentan las actividades de difusión del acuerdo en las esferas internacional y regional y, por el otro, se presta la asistencia técnica y el apoyo para la creación de capacidades que soliciten los miembros de la WCO.

 

A partir de la puesta en marcha del “Programa Mercator” se han cumplido diversas actividades tanto por iniciativa propia de la WCO como de común acuerdo con otros organismos internacionales. En el ámbito regional, la aplicación del Acuerdo se coordina mediante las seis regiones que agrupan a los Estados miembros de la institución.

 

Guías informativas de la WCO concernientes a la facilitación del comercio

 

Una de las grandes fortalezas de la WCO radica en las numerosas guías informativas redactadas expresamente para racionalizar y simplificar los trámites de frontera, como las que se indican seguidamente.

 

Guía de Implementación de la WCO:guía de carácter interactivo en la que se explica el modo de aplicar armónicamente el AFC. Fue concebida expresamente para las administraciones de aduana y demás organismos oficiales. Está publicada en el sitio de Internet de la WCO, donde se la puede consultar directamente o descargar la correspondiente versión impresa.

 

Convenio de Kyoto Revisado: es el proyecto de modernización y armonización de los regímenes aduaneros y fue mencionado con frecuencia durante la negociación del AFC. El Convenio instaura trámites simples y eficaces que facilitan el comercio y las correspondientes medidas de fiscalización. Es la publicación más importante de la WCO para guiar la aplicación del AFC.

 

Estudio de la WCO sobre el Tiempo de Despacho: indica el modo de revisar el tiempo necesario para levantar las mercancías, prever los contratiempos que se puedan presentar y disponer las mejoras más idóneas. Es mencionada en la disposición del AFC que rige el establecimiento y publicación de los plazos medios de levante. Los organismos internacionales competentes la utilizan para determinar los principales retrasos que puede sufrir el tráfico de mercancías en la aduana.

 

Compendio de la Ventanilla Única: la idea de la “ventanilla única” se extiende por todo el mundo y son necesarias normas y orientaciones que indiquen el modo de establecerla. Con ese fin se redactó el compendio Cómo construir un entorno de ventanilla única.

 

Modelo de Datos: es un conjunto de elementos de datos que son compatibles entre sí y que se revisan periódicamente, y que corresponden a las normas que aplican los organismos competentes en fronteras, como la administración de aduana, que controla las operaciones de exportación, importación y tránsito de mercancías. Se ajusta a las disposiciones de otras normas internacionales y al concepto de ventanilla única.

 

Guía de Convenios Aduana-Negocios:explica el modo de establecer sólidos y duraderos convenios de colaboración con el mundo de la actividad privada. El documento busca aplicar en especial los artículos 2, 7.7, 12(1) y 23(2), en las cuales se dispone el acercamiento de los vínculos de colaboración con las partes interesadas del mundo económico. Además, figura un capítulo (Advanced Pillar) con un catálogo de nuevas oportunidades de fortalecer y mejorar los convenios en vigor.

 

* Changsheng Li es experto en facilitación del comercio de la WCO. Entre los años 2006 y 2013, representó a China en las negociaciones de facilitación del comercio en Ginebra y ocupó la Presidencia del Comité de Normas de Origen de la OMC.

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26 Mayo 2017
Al analizar la integración de los países de América Latina a las cadenas globales de valor, el artículo afirma que la armonización de determinadas reglas y la implementación total del AFC son fundamentales para incrementar la competitividad de las empresas de la región.
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