Inquietud por Kioto amenaza avances

7 Diciembre 2010

La oposición que ciertos países desarrollados han demostrado contra el Protocolo de Kioto, constantemente está poniendo a prueba la posibilidad de alcanzar un régimen global para el cambio climático. No obstante, un sutil tono de optimismo está comenzando a surgir luego de la conclusión de la primera semana de negociaciones. La mayoría de las discusiones que han tenido lugar en el opulento y enorme resort Moon Palace han sido a puerta cerrada para el público en general. Sin embargo, el balance intermedio indica un avance en varias áreas claves. En esta segunda y última semana, ministros y presidentes son cuestionados por no destrabar la mayor parte de los asuntos difíciles, y por lo tanto demostrar que algún acuerdo pueda ser alcanzado en México.

Las negociaciones de Cancún se han desarrollado en cuatro vías. Los dos órganos subsidiarios que han dirigido aspectos técnicos y científicos así como implementación, han podido cerrar muchos asuntos, pero han dejado otros con signos de interrogación, en espera de su consideración posterior. Las otras dos negociaciones, sobre acción de cooperación a largo plazo y el futuro del Protocolo de Kioto, han logrado cierto grado de avance en esta primera semana. Sin embargo, las opciones presentes son drásticamente opuestas. De hecho, mientras que algunas áreas parecen lograr consensos, otras requerirán de un trabajo más intenso en esta semana que está comenzando.

Nuevo borrador en acciones a largo plazo

Al cierre de la primera parte de esta COP, Margaret Mukahanana-Sangarwe, presidente Ad-Hoc del Grupo de Trabajo sobre la Acción Cooperativa a Largo Plazo (AWG-LCA, por sus siglas en inglés), divulgó una nueva versión del texto de negociación para la consideración de los delegados y los ministros.

Al dar a conocer el borrador del texto, Mukahanana-Sangarwe subrayó el progreso en el tema de la adaptación al cambio climático, particularmente en acuerdos y funciones institucionales; sobre mitigación, resaltó las

consultas en curso, haciendo notar la necesidad de un trabajo adicional al respecto. La presidenta también informó que un acuerdo sobre financiamiento, particularmente sobre la financiación a largo plazo y el establecimiento del fondo propuesto, estaba "cerca". En cuanto a las negociaciones sobre transferencia tecnológica, dijo que éstas se encuentran "más cerca de soluciones de compromiso", declarando de forma cuidadosa. Sobre la creación de capacidades y de una visión compartida, la cabeza del grupo negociador destacó que un mayor trabajo y compromiso serán necesarios para obtener resultados.

El borrador de 33 páginas direcciona el financiamiento climático y compromete a los países desarrollados a proveer US$ 100.000 millones por año hacia 2020 para propósitos de adaptación. El texto reitera el lenguaje ya familiar sobre la necesidad de realizar profundos recortes a las emisiones industriales, elemento crucial dentro de los esfuerzos para fijar el calentamiento global en dos grados Celsius por encima de los niveles pre-industriales. En el borrador también se hace un llamado para una revisión respecto a si los dos grados deberían ser cambiados por uno y medio a la luz de las nuevas evidencias científicas sobre el incremento de la frecuencia de los desastres naturales.

Mientras algunos de estos problemas están listos para ser acordados aquí en Cancún, los mismos podrían no reflejarse en la decisión final si los países no son capaces de superar los obstáculos en algunos de los asuntos más polémicos, tales como: la continuación del Protocolo de Kioto, el incremento de metas para los países desarrollados y la medición, reporte y verificación de la mitigación en países en desarrollo.

Grupos ecologistas, los cuales han sido críticos permanentes de las posiciones que los países desarrollados han mantenido en las negociaciones climáticas, han expresado su aprobación sobre el nuevo texto. Gordon Shepherd, director de la Iniciativa Global Climática de la WWF, elogió el texto por su fuerte lenguaje en cuanto a los compromisos, catalogándolo como una "buena base para la negociación". Aún así, Shepherd advirtió que el texto debería ser explícito en separar las promesas de financiación hechas en el Acuerdo de Copenhague y la realidad de los compromisos actuales al respecto. "Nos gustaría ver de inmediato un proceso en marcha que determine la brecha y la forma de cerrarla", comentó.

A pesar del optimismo reinante en las conversaciones sobre LCA, la posible suscripción de un acuerdo aún permanece distante. Variadas y diferentes opiniones sobre muchos puntos en discusión persisten. Por momentos, las discusiones sobre la forma legal que adoptaría el acuerdo a alcanzar en Cancún han probado lo difícil de las posiciones imperantes, con opiniones de concluir  el acuerdo como una decisión de la COP 16, hasta incluirlo como un acuerdo en proceso que se desarrolle en el periodo de sesiones sucesivas, de forma tal que sea una tarea del AWG-LCA (u otro órgano subsidiario). De cualquier forma, en el texto del borrador presentado se determinan muchas divisions, y en varias instancias, se ofrecen múltiples opciones para proceder.

México presiona por avances en protección forestal

Esta semana también demostró la fuerte posición de México al proponer un mejoramiento de la iniciativa de colaboración de las Naciones Unidas para reducir las emisiones de la deforestación y la degradación de bosques en países en desarrollo (REDD+, por sus siglas en inglés). En el período previo a la COP 16, REDD+ fue objeto de una continua especulación sobre si avanzaría en Cancún. Al parecer México funge como vocero de este tema, y así lo demuestra la participación directa del presidente Felipe Calderón. La iniciativa REDD+ ha sido individualizada para ser uno de los puntos que debería continuar aún en ausencia de un paquete completo sobre cambio climático.

Sin embargo, los bloqueos presentados por Bolivia y Arabia Saudita están amenazando por descarrilar las conversaciones. Los representantes bolivianos han expresado inquietudes sobre lo que ellos creen es una falta de garantías para asegurar que las comunidades indígenas no pierdan el control sobre sus tierras ancestrales. Mientras tanto, fuentes han afirmado que el gobierno saudí mantiene el bloqueo con el fin de aprovechar esa posición en otros puntos claves. Por su parte, el presidente Calderón, dirigiéndose a los presentes en el Día Mundial de los Bosques que tuvo lugar en el marco de la COP, imploró a los negociadores avanzar en este respecto, y presionó por una urgente acción.

Kioto: ¿éxito o fracaso?

La continua y fuerte presión de un puñado de países desarrollados por acabar con el Protocolo de Kioto después de su primer periodo en 2012, es uno de los puntos más contenciosos sobre el cual giran las actuales conversaciones. Japón, el país que ha colocado al cambio climático en la mira al haber organizado las conversaciones de Kioto en 1997, conmocionó fuertemente el día de apertura de la COP 16 al expresar que ellos no estaban de acuerdo con una extensión del Protocolo de Kioto. "Incluso si el Protocolo de Kioto se convirtiera en un asunto mayor en la agenda de Cancún y Japón se viera aislado frente a eso, Japón no estará de acuerdo," dijo Hideki Minamikawa, vice ministra para asuntos globales medioambientales del Ministerio de Ambiente del país nipón.

A pesar de que la posición de Japón sobre Kioto es bien conocida, el momento en que se realizaron las declaraciones fue interpretado por muchos como una señal de que las partes en conflicto no son capaces de superar sus diferencias esenciales en Cancún.

A lo largo del último año, los países en desarrollo reiteradamente han llamado al mundo a no "matar" Kioto. Muchos de los países han resaltado que ellos no estarán de acuerdo con acciones de mitigación bajo LCA a menos que sea notable la reducción de emisiones de los países desarrollados como lo establece Kioto. Al mismo tiempo, los Estados Unidos están insistiendo en que no habrá acuerdo alguno sobre ningún punto en Cancún, incluso en aquellos aspectos en los que han logrado consensos, si no hay un acuerdo sobre medidas de mitigación para los países en desarrollo.

Los ministros realizarán consultas sobre una serie de cuestiones pendientes de Kioto y  LCA durante esta semana. Las negociaciones se iniciaron con una cena informal organizada el sábado por el Gobierno de México, y continuarán en grupos más pequeños hasta este viernes. Los ministros formularán preguntas individuales en cada una de las vías de discusión, pero hay rumores de que también se ocuparán de los temas en forma conjunta. Muchos países en desarrollo, así como organizaciones observadoras consideran que este "colapso" de las dos vías efectivamente acabará con el Protocolo Kioto, y pondrá a los países en desarrollo en una posición comprometedora frente a sus contrapartes.

Mientras transcurra la segunda semana de negociaciones, la presión del tiempo revelará cuáles problemas podrán encontrar solución en Cancún y cuáles serán trasladados a la COP17 el próximo año en Durban. Tal como Patricia Espinosa, ministra de Relaciones Exteriores de México, destacó en la apertura de la COP, el tiempo es crucial y el reloj corre. "Es hora de hacer un esfuerzo concertado antes de que sea demasiado tarde", dijo. "Sólo podemos lograr resultados si nos comprometemos en avanzar".

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