Editorial | Meganegociaciones y desarrollo sostenible: un cruce delicado

25 Septiembre 2015

Una nueva agenda global para el desarrollo sostenible está a punto de lanzarse por la comunidad internacional. Líderes y delegaciones de todo el mundo estarán reunidos del 25 al 27 de septiembre en las Naciones Unidas, en Nueva York, para aprobar formalmente el documento “Transformando nuestro mundo: Agenda 2030 para el desarrollo sostenible”.

El texto contiene diecisiete objetivos que abarcan áreas ligadas a la erradicación de la pobreza y el hambre, reducción de la inequidad, equidad de género, promoción de un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible y acciones urgentes para combatir el cambio climático, entre otros, y que conformarán un nuevo marco de trabajo internacional.

Estos objetivos, conjuntamente con sus metas específicas y medios de implementación, persiguen renovar el compromiso internacional, pero también los esfuerzos nacionales en las tres dimensiones del desarrollo sostenible –económica, social y ambiental–, así como asegurar su cumplimiento efectivo hacia 2030.

La nueva agenda ofrece esperanza y renovación a dos de las grandes problemáticas de nuestra sociedad actual: la inequidad y la sustentabilidad. Asimismo, exige reformas importantes a nivel internacional, pero también en políticas públicas y legislaciones nacionales si su mandato se quiere tomar en serio. Por ejemplo, pide incrementar sustancialmente la eficiencia global de los recursos y desvincular el crecimiento económico de la degradación ambiental, donde nuestra región tiene mucho qué explorar.

¿En qué medida los acuerdos megarregionales están respondiendo a consideraciones de desarrollo sostenible y se están alineando a la Agenda 2030? Las reservas en torno al Acuerdo de Asociación Transpacífico, por ejemplo, que involucra a Chile, México y Perú, han sido muy puntuales durante todo el proceso de negociación. Aspectos relacionados a propiedad intelectual, acceso a la salud, medio ambiente y derechos laborales han propiciado llamadas de atención por parte de especialistas y grupos de la sociedad civil.

¿Cómo encontrar ese equilibrio entre la apertura comercial, el desarrollo de normas –además en este caso fuera del sistema multilateral– y los Objetivos de Desarrollo Sostenible que formarán parte de las obligaciones internacionales prácticamente de todos los participantes de las meganegociaciones?

Ese cruce delicado recae casi exclusivamente en los tomadores de decisiones y en las estrategias de desarrollo de largo plazo que los países se planteen así mismos. En el caso de las meganegociaciones como el TPP, habrá que esperar algo más para saber si las partes fueron capaces de mantener dicho equilibrio en el texto final o si, por el contrario, quedarán más bien lecciones que aprender y costos que asumir. 

El equipo de Puentes.

This article is published under
25 Septiembre 2015
Los nuevos mega acuerdos comerciales tienen implicancias para la gobernanza global y pueden aumentar la dificultad para retomar las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC; Kolsky...
Share: 
8 Octubre 2015
En el marco de la IX Reunión del Consejo de Salud Suramericano de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la I Reunión Extraordinaria de Ministros del Mercado Común del Sur (Mercosur),...
Share: