China y América Latina y el Caribe: competitividad para el desarrollo

19 Diciembre 2013

China es actualmente el segundo socio comercial de América Latina y el Caribe y desde el año 2010 la inversión extranjera directa proveniente del gigante asiático ha aumentado en promedio US$ 9 mil millones por año, según cálculos oficiales de Cepal. Dichas relaciones se caracterizan principalmente por la compra y venta de commodities, lo que ha beneficiado a ciertos países de la región como Argentina, Venezuela, Brasil, Colombia, Chile, Perú y Ecuador.

No obstante, la transición que vive China hacia un crecimiento económico más equilibrado y sostenible está atenuando la demanda china por materias primas, por lo que para América Latina y el Caribe se vuelve imperativo diversificar su oferta exportadora y de inversión con el país asiático.

En este contexto, se torna importante analizar el desarrollo de nuevos sectores económicos más innovadores y competitivos que puedan catapultar las relaciones sino-latinoamericanas hacia una nueva etapa. ¿Cuál será el papel de la industria de la tecnología en las relaciones China-América Latina y el Caribe?

Tecnología de punta "diseñada en China"
Cada vez son más las empresas chinas que dan de qué hablar en el mundo de la tecnología. La compañía que lidera la carrera en comunicación móvil en China es Tencent Holdings Ltd., la empresa detrás de la red social Weixin,[1] o WeChat en su versión para el mercado internacional, una plataforma que alcanzó los 271,9 millones de usuarios activos mensuales en el tercer trimestre de 2013, con un incremento interanual de 124,13%.

Según la empresa de estudios de mercado especializada en medios sociales, GlobalWebIndex, WeChat ocupa la quinta posición en el ranking de aplicaciones más populares a nivel mundial, siendo utilizada por el 27% de la población global de usuarios de teléfonos inteligentes, por encima de la plataforma Twitter.[2]

En un principio, WeChat fue considerada una copia de la aplicación de mensajería Whatsapp, pero actualmente ha sobrepasado las expectativas de los críticos en la industria y ha logrado valorizar su producto al incluir la capacidad de pago en su más reciente versión WeChat 5.0, con la cual ha empezado a experimentar con el comercio móvil, un obstáculo que todavía sus competidores occidentales no han logrado superar.

Otro ejemplo de innovación china es Huawei Technologies Co., el mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones del país, especializada en la producción y comercialización de teléfonos inteligentes, tabletas y servicios de computación en nube y que recientemente presentó el teléfono inteligente más delgado del mundo, el Ascend P6, para competir con la coreana Samsung Electronics Co. y la estadounidense Apple Inc.

Huawei ofrece productos y servicios en más de 140 países. Sus ingresos en 2011 superaron los US$ 32 mil millones, un aumento de casi 12% respecto a 2010. Además, Huawei es uno de los principales generadores de propiedad intelectual del mundo con cerca de 47.000 patentes presentadas.[3]

En términos de innovación, China ha demostrado su interés en convertirse en líder mundial, como lo ejemplifica el Reporte del Índice de Innovación Global 2013. Dicho infome demuestra que el gasto total en Investigación y Desarrollo (I+D) en muchos países de ingreso medio ha mantenido una tendencia al alza desde el año 2010 con un crecimiento saludable proyectado en 2012 y 2013; entre ellos destacan Indonesia, India, Malasia y China. De hecho, el gigante asiático es el primero en orden de crecimiento del gasto en I+D como parte del producto interno bruto (PIB) y en solicitudes de patentes.

Para Jonas Nahm y Edward S. Steinfeld, del Massachusetts Institute of Technology y Brown University, respectivamente, las empresas chinas han logrado desarrollar capacidades únicas para la innovación en la fabricación y comercialización de su tecnología. En su estudio, "Scale up Nation: China's specialization in innovative manufacturing", los autores muestran cómo el aprendizaje multidireccional y transfronterizo entre las empresas chinas es el elemento central en el desarrollo de la innovación, creando valor a través de "la innovación arquitectónica" que determina cómo los subcomponentes de un producto se conectan e interactúan para determinar la funcionalidad final del mismo.[4]

Un ejemplo de ello, aunque podría llegar a considerarse sexista y controversial, es el Oppo Ulike 2S, un teléfono inteligente con una cámara frontal de 5 megapíxeles y aplicaciones especialmente diseñadas para ser usado como espejo con el que la empresa china ha querido cautivar el mercado femenino.

China y América Latina: inversión con valor agregado
La presencia china en América Latina y el Caribe ha crecido vigorosamente en los últimos 10 años. El país asiático ha firmado acuerdos de libre comercio con Chile, Perú y Costa Rica, además mantiene un sistema de consultas con la Comunidad Andina, así como con el Mercosur y el Grupo de Río.

No es un secreto que las relaciones económicas entre China y América Latina y el Caribe han estado y seguirán marcadas en el corto y mediano plazo por una interdependencia de las materias primas. Sin embargo, conforme sus economías crecen y se transforman, se van abriendo mayores oportunidades de comercio e inversión en sectores de alto valor agregado.

Si bien la inversión extranjera directa (IED) china en la región se ha concentrado en sectores como petróleo o minería, existen casos interesantes de flujos de inversión en el sector de la alta tecnología que vale la pena analizar. El "China Global Investment Tracker"creado por la Fundación Heritage es actualmente la única base de datos que recoge las grandes inversiones y contratos chinos en todo el mundo (excluyendo compras de bonos) para proyectos superiores a los US$ 100 millones en industrias ligadas a la energía, la minería, el transporte, la tecnología y las finanzas.

En el caso de América Latina y el Caribe destacan cinco proyectos entre los años 2009 y 2013 que suman entre ellos una inversión de US$ 1.050 millones y que incluyen a empresas como Huawei, ZTE, Xinwei, Lenovo y Shanghai Construction Group en países como Brasil, Costa Rica, Nicaragua y Trinidad y Tobago.

Las telecomunicaciones es el subsector más activo con contratos como el de Huawei en Costa Rica, por un monto de US$ 240 millones; el de ZTE, en Brasil, que alcanzó una inversión de US$ 200 millones y; el de un nuevo actor en las relaciones sino-latinoamericanas, Xinwei Telecom Enterprise Group, en Nicaragua, que operará servicios de telefonía móvil con una inversión inicial de US$ 300 millones,[5] donde se lanzará a competir con empresas como América Móvil, Movistar y la rusa Yota. Además, este último proyecto es uno de los más ambiciosos en la región, pues según declaraciones de Orlando Castillo, director de la agencia reguladora de telecomunicaciones de Nicaragua, la inversión total en tres años alcanzaría los US$ 2 mil millones.

Además de ganar la licitación internacional para la implementación de la red 4G en Nicaragua, Xinwei ha realizado negocios en tres países latinoamericanos desde que inició operaciones en Panamá en 2010, al cooperar con operadores locales para implementar la red McWiLL[6] como parte de un proyecto de informatización y digitalización del Canal de Panamá. Igualmente en Brasil, la empresa china cooperó con el gobierno para utilizar su tecnología para el "Programa Brasileño de Información Nacional de Banda Ancha Rural" en 2011.

De hecho, Brasil es el país latinoamericano donde más empresas chinas del sector de la tecnología han encontrado un mercado óptimo para su expansión internacional. Por ejemplo Huawei, la empresa china de telecomunicaciones con mayor trayectoria en la región, estableció su primera oficina en Brasil en el año 1999 y recientemente abrió en 2012 su centro de distribución más grande de América Latina situado en Sorocaba, Sao Paulo, donde también tiene su planta de fabricación de productos tales como terminales y estaciones base, entre otros.

La china Lenovo es, actualmente, el mayor fabricante de computadoras en Brasil, donde cuenta con un planta de 325.000 metros cuadrados con una inversión aproximada de US$ 30 millones en la ciudad de Itú, Sao Paulo, donde produce la línea completa de equipos de consumo y comerciales para el mercado brasileño. Además, a finales de noviembre de 2013, la empresa china anunció una inversión aproximada de US$ 100 millones para el desarrollo de un centro de I+D de software de última generación en Sao Paulo.

Argentina, ampliamente conocida en América Latina como un polo tecnológico y de operaciones para empresas multinacionales, es también centro de operaciones para la empresa Huawei, presente en el país desde el año 2001. Recientemente, la empresa de telecomunicaciones china anunció la relocalización de su sede regional a la ciudad de Buenos Aires, donde invertirá US$ 20 millones en una operación que se encargará de controlar los departamentos de finanzas, logística y servicios, ventas, legales, contratos, marketing, administración y recursos humanos.

Actualmente, Huawei tiene convenios de cooperación con nueve universidades argentinas para la capacitación tecnológica académica como el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y la Universidad de Buenos Aires (UBA) donde la empresa planea instalar el programa de "innovación regional conjunto" en alianza con la Facultad de Ingeniería. Allí se instalará un laboratorio de investigación y desarrollo para optimización de las plataformas de servicios de telecomunicaciones. En dicho convenio, Huawei se compromete a proveer el equipo tecnológico, dar capacitación tecnológica y ayudar a la transferencia de conocimiento.

Perspectivas para China y la región
Tanto China como las economías de América Latina y el Caribe están experimentando profundas transformaciones que vislumbran cambios importantes en su manera de hacer negocios y en sus relaciones económicas y comerciales.

El pasado 15 de noviembre, tras la Tercera Sesión Plenaria del 18º Congreso del Partido Comunista de China, se reveló el informe de alto nivel estratégico que establece los pasos a seguir para la apertura y reforma económica y social de los próximos años, cuyo fin es alcanzar un crecimiento equilibrado y sostenible de su economía. El objetivo de las reformas es promover una apertura escalonada e incentivar la demanda interna, para lo cual considera necesario el apoyo a la innovación y la inversión en capital humano. El plan también evidencia el interés del gigante asiático en avanzar en la cadena de valor de su manufactura, poniendo énfasis en el desarrollo tecnológico, la competitividad, la productividad del recurso humano y la innovación.

Por su lado, la región de América Latina y el Caribe ha visto un crecimiento sostenido de su economía y su clase media, lo que la convierte en terreno fértil para la colaboración tecnológica que desarrolle innovación adaptada a los mercados emergentes.

Son muchas las ciudades latinoamericanas que se perfilan como polos tecnológicos para la región y para el mundo, como Sao Paulo, Belo Horizonte y Recife en Brasil; Ciudad de México y Monterrey, en México; Santiago y Valdivia en Chile; San José, Costa Rica y; Buenos Aires en Argentina.

De hecho, en muchas ciudades latinoamericanas se han comenzado a llevar a cabo eventos para construir una comunidad tecnológica, como es el caso de la hackathon social que se realizó en octubre de 2013 en ocho países de la región, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, México, Perú y Uruguay. Este evento organizado por la iniciativa regional Desarrollando América Latina busca promover la creación de aplicaciones innovadoras y de utilidad para resolver problemáticas sociales a través del uso del big data y el open source.

Dado que las inversiones chinas en la región en materia de tecnología e innovación se encuentran todavía en una etapa inicial, es muy pronto para determinar el impacto que estas puedan tener en la competitividad de América Latina y el Caribe. Sin embargo, al analizar la balanza comercial de los países de la región con el gigante asiático, el único país con una balanza positiva y cuya exportación principal tiene un componente tecnológico es Costa Rica, que exporta a China microchips de la empresa Intel. Esto demuestra que los países latinoamericanos no han logrado todavía aprovechar las oportunidades que brinda el comercio con el gigante asiático y se convierten simplemente en receptores pasivos de inversión.

Si bien los flujos de inversión son todavía considerablemente bajos, las tendencias hacia el desarrollo tecnológico en China y en la región traen nuevas perspectivas de colaboración y cooperación para la competitividad y el avance de las economías emergentes. En un futuro, el desarrollo de incubadoras y aceleradoras de negocios conjuntos sino-latinoamericanos basados en innovación y tecnología podría llegar a ser un escenario ideal para alcanzar el desarrollo de las naciones, a la vez que se promueven las relaciones económicas, comerciales y de cooperación más sostenibles.

Para ello, es importante atraer la atención de los gobiernos, el sector empresarial y financiero quienes tienen la capacidad de formular proyectos creativos que generen valor agregado y pueden promover unas relaciones sino-latinoamericanas más equilibradas, basadas en la competitividad y en la innovación.

[1] Weixin (微 信, literalmente "micro mensaje") es una plataforma de mensajes de texto y comunicación de mensajes de voz desarrollado por Tencent en 2011. La aplicación está disponible en Android, iPhone, BlackBerry y Windows Phone. Su versión internacional soporta idiomas como inglés, indonesio, español, portugués, turco, malayo, japonés, coreano, polaco, italiano, tailandés, vietnamita, hindi y ruso.

[2] Mari, M. (2013). Top global smartphone apps, who's in the top 10.

[3]The Economist. (2012). The company that spooked the world.

[4] Nahm, J. & Steinfeld, E. (2013). Scale up Nation: China's specialization in innovative manufacturing.

[5] Heritage Foundation. (2013). China Global Investment Tracker Interactive Map.

[6] McWill (Multi-carrierWirelessInformation Local Loop) es un sistema de acceso de banda ancha móvil (4G) basada en la plataforma de la tecnología SCDMA desarrollada por Beijing Xinwei Telecom Technology Co., Ltd.

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