Boletín Especial Puentes No. 2 | COP de Bonn: líderes acuerdan hacer más en materia climática y discuten mercado de carbono y herramientas comerciales

20 Noviembre 2017

La vigésimo tercera Conferencia de las Partes (COP23) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) ha llegado a su fin, con la adopción de un plan de acción sobre género, un acuerdo sobre la agricultura en el contexto de la CMNUCC, avances en varias áreas de negociación, y llamamientos políticos para una mayor ambición en materia climática enfocada al proceso de negociación crucial a desarrollarse en 2018.

 

La COP de este año significó dos semanas de negociaciones en Bonn para afinar los detalles de implementación del Acuerdo de París sobre cambio climático. Las conversaciones, bajo la presidencia de la nación del Pacífico, Fiji, acompañaron el proceso indígena de diálogo inclusivo de "Talanoa", participativo y transparente, un enfoque tradicional que fomenta la cooperación haciendo hincapié en un diálogo sin confrontaciones basado en la empatía y la confianza.

 

En el comienzo de las conversaciones en Bonn, se anunció la adhesión de Siria al Acuerdo de París, poco después de la de Nicaragua unas semanas antes, elevando el número de ratificaciones a 170 de las 197 Partes de la CMNUCC.

 

Líderes renuevan las convocatorias a la acción

 

Después de una semana de trabajo técnico, los jefes de Estado y gobierno estuvieron presentes en Bonn para dar un impulso político a las discusiones. Además de resaltar la urgencia de abordar el cambio climático y la necesidad de una mayor acción climática, algunos también hicieron llamamientos de alto nivel para avanzar en este esfuerzo mediante el uso de herramientas de mercado y de política comercial.

 

La canciller alemana Angela Merkel dijo a los delegados que "el cambio climático es el desafío central de la humanidad" y dijo que si bien el Acuerdo de París es un punto de partida útil, el verdadero trabajo está por venir. "Con los compromisos nacionales actuales, no podremos alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura en dos o 1,5 grados", dijo. Estimaciones recientes indican que si los actuales compromisos determinados a nivel nacional (CDN) se implementaran a partir de 2020, como fue acordado, la temperatura promedio mundial aumentaría entre 3 y 3,2 grados centígrados para 2100 con respecto a los niveles preindustriales, con resultados devastadores.

 

Estos CDN representan los planes individuales de acción climática de las Partes según el Acuerdo de París. Se espera que las Partes realicen una revisión inicial el próximo año y las finalicen en 2020. En 2023, está programada una "evaluación global" de los CDN, con el objetivo de aumentar su ambición y efectividad.

 

Casi la mitad de estos CDN tienen un componente comercial, según un estudio publicado por el International Centre for Trade and Sustainable Development (ICTSD), responsable de la publicación de Puentes, lo que suscitó un creciente interés y análisis de cómo las herramientas comerciales pueden apoyar la acción climática, incluso en los CDN donde todavía no juegan un papel relevante.

 

El presidente francés Emmanuel Macron, que organizará una cumbre sobre financiamiento climático en París el 12 de diciembre para conmemorar el segundo aniversario del acuerdo, destacó las prioridades establecidas por su país para abordar el cambio climático y mencionó, en sus comentarios durante el último día de la COP, un claro vínculo entre el clima y la política comercial.

 

Macron también hizo hincapié en la necesidad de una efectiva fijación de precios del carbono, un crecimiento más rápido de las energías renovables y la incorporación de objetivos ambientales en las políticas comerciales. Con respecto al papel del comercio en la aceleración de la acción climática, propuso que "no deberíamos negociar el libre comercio con países que son menos ambiciosos que nosotros, porque eso reducirá nuestras ambiciones colectivas".

 

Además, él anunció que Francia compensaría el déficit esperado de fondos para el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés) ocasionado por la intención de Estados Unidos de dejar de financiar este organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El IPCC "se ve amenazado hoy por la decisión de los Estados Unidos de no garantizar el financiamiento para ello. Por lo tanto, propongo que la Unión Europea (UE) reemplace a Estados Unidos y que Francia asuma este desafío", dijo Macron a los delegados y jefes de Estado en Bonn. Esto se produce en el contexto del anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a principios de este año, de que su país abandonará el Acuerdo de París y dejará de proporcionar fondos a la CMNUCC y al IPCC.

 

La conferencia de Bonn tuvo lugar en medio de un cambio en el liderazgo climático. Tras el anuncio de Trump en junio de su intención de retirarse, Estados Unidos, que bajo la administración de Obama fuera una fuerza motriz en las conversaciones sobre el clima, participó en la COP23 a través de una delegación encabezada por su subsecretario de Estado y, según lo informado, participó de un modo más constructivo de lo que muchos esperaban.

 

Aún así, el gobierno estadounidense organizó un evento paralelo para promover el uso de combustibles fósiles y energía nuclear. "Promover el carbón en una cumbre climática es como promover el tabaco en una cumbre sobre el cáncer", fue la respuesta ampliamente publicitada del ex alcalde de Nueva York convertido en activista climático, Michael Bloomberg.

 

Bloomberg, el gobernador de California, Jerry Brown, y varios funcionarios estadounidenses estuvieron presentes en Bonn, así como líderes empresariales que se comprometieron a aumentar la acción climática a nivel local y regional.

 

Bajo el Compromiso de Bonn-Fiji, cientos de líderes de estados, ciudades y regiones, señalaron sus compromisos, ambiciones y acciones para la protección del clima. Además, varios países, provincias canadienses y el estado estadounidense de Washington formaron la Powering Past Coal Alliance, en la que se comprometieron a acelerar el crecimiento limpio y la protección climática mediante la rápida y progresiva eliminación de la energía tradicional derivada del carbón. En general, los actores subnacionales organizaron varios eventos paralelos a la COP23 sobre cómo impulsar la acción climática a nivel local y regional.

 

Desarrollando el "reglamento" de París

 

La primera semana de la conferencia consistió principalmente en discusiones técnicas sobre la elaboración del "reglamento" del Acuerdo de París, dado que la COP de 2018 es el plazo acordado para concluir este proceso. Los negociadores también trabajaron para avanzar en la implementación del Protocolo de Kioto, el acuerdo climático existente hasta 2020 y de la Convención Marco sobre el Cambio Climático que guía el trabajo de la COP.

 

Las Partes avanzaron en todos los puntos sustantivos de la agenda dentro del Grupo de trabajo especial sobre el Acuerdo de París, el órgano principal encargado de preparar el "reglamento" para la aplicación del acuerdo y su órgano rector, la Conferencia de las Partes, que actúa como Reunión de las Partes en el Acuerdo (CPA).

 

En la COP23, el órgano que toma las decisiones de la Convención sobre el Cambio Climático, las Partes discutieron varias cuestiones del Acuerdo de París, incluidas cuestiones relacionadas a la orientación adicional sobre las contribuciones climáticas de los países; comunicaciones sobre adaptación; transparencia; el balance global sobre el progreso colectivo; y el comité para facilitar la implementación y promover su cumplimiento. Se espera que el Acuerdo de París sea terminado en diciembre de 2018.

 

Los debates giraron principalmente en torno a las modalidades del "inventario global" quinquenal, o evaluación, de los CDNs, incluidas las preguntas sobre cómo hacer operativa la "equidad" de los CDN; cómo diseñar la guía necesaria para la comunicación de adaptación; las modalidades, procedimientos y directrices para el marco de transparencia sobre el apoyo proporcionado por los países desarrollados a los países en desarrollo; y sobre cómo mejorar la claridad, la transparencia y la comprensión de las contribuciones climáticas de cada país.

 

Además, los negociadores discutieron si el Fondo de Adaptación, que proporciona financiamiento para proyectos de adaptación en países en desarrollo de acuerdo con el actual Protocolo de Kyoto, cumpliría con el Acuerdo de París. El fondo excedió su objetivo financiero para este año, después de que Alemania e Italia anunciaron durante la COP23 sus planes de contribuir con € 50 millones y € 7 millones, respectivamente. El Fondo ha superado actualmente su objetivo de 2017 en más de US$ 13 millones, con un valor total equivalente a US$ 93,3 millones de dólares.

 

Las diferencias entre los países en desarrollo y desarrollados en cuestiones relacionadas con el artículo 9.5 del Acuerdo de París provocaron que los negociadores trabajasen el viernes por la noche, finalizando únicamente el sábado por la mañana. El artículo 9.5 se refiere a las comunicaciones de los países desarrollados sobre los recursos financieros para ayudar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de mitigación y adaptación.

 

El grupo de países de África hizo hincapié en que debía proporcionarse claridad sobre las modalidades de este artículo antes de concluir el trabajo del Acuerdo de París, haciendo que los negociadores mantuvieran discusiones de último minuto para llegar a un acuerdo. El viernes por la noche, las Partes acordaron que el próximo año decidirían sobre el diseño de estos informes financieros y los detalles de cómo responsabilizar a los países desarrollados.

 

Diálogo de Talanoa

 

En la COP21 en París hace dos años, las Partes decidieron convocar a un "diálogo facilitador" en 2018 que serviría como una revisión inicial sobre los esfuerzos colectivos de los países para cumplir el objetivo de largo plazo de limitar el aumento de la temperatura en dos grados Celsius desde niveles preindustriales e informar sobre la preparación de la actualización de las contribuciones determinadas a nivel nacional.

 

Este diálogo fue renombrado como el "Diálogo de Talanoa" en Bonn, donde la presidencia de Fiji anunció el enfoque a ser adoptado para facilitar la realización del inventario preliminar. El diálogo se dividirá en dos partes, una fase preparatoria y una fase política, y se estructurará en torno a tres temas generales: ¿Dónde estamos? ¿A dónde queremos ir? y ¿Cómo llegamos allí? Durante la fase preparatoria inicial, las Partes recopilarán pruebas sobre sus esfuerzos en materia climática con relación a los objetivos de temperatura establecidos en el Acuerdo de París. Este inventario será respaldado por el Informe Especial del IPCC, además de las contribuciones relevantes de los interesados y de instituciones especializadas. Se prevé que la fase preparatoria comience en enero y finalice en la COP24 en diciembre de 2018

 

En la COP24, representantes de alto nivel de las Partes harán un balance sobre las contribuciones climáticas colectivas durante la fase política.

 

Mercados de carbono en la mira

 

La última quincena también ha visto acción en el frente del mercado de carbono, tanto dentro como fuera del proceso de la ONU. Mientras que los negociadores del clima se reunieron en Bonn, los legisladores de la UE acordaron en Bruselas la reforma y el fortalecimiento del sistema de comercio de emisiones de la UE para el período posterior a 2020. La sobreoferta de permisos y las secuelas de la crisis económica han reducido el precio del carbono en la UE en los últimos años, lo que ha provocado temores de que los niveles actuales sean insuficientes para motivar a las empresas a reducir sus emisiones, además de desestimular las inversiones para reducir las emisiones de carbono.

 

"Los certificados se sacarán de este esquema para poder desarrollar un instrumento más valioso", dijo la canciller alemana Merkel a los delegados en Bonn, en una aparente referencia al Fondo de Reserva para la Estabilidad del Mercado (FREM). Asimismo, el presidente francés Macron dijo  que está "a favor de obtener un precio real de 30 euros por tonelada, lo que ayudará a cambiar el comportamiento".

 

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, subrayó que "el crecimiento de los mercados de carbono en Europa y América del Norte, y el anunciado anuncio de uno de los sistemas de comercio de derechos de emisión más grandes del mundo, son una buena señal. Pero, para alcanzar los objetivos de París, necesitamos al menos un 50% de cobertura mundial y un precio más alto sobre el carbono para impulsar la acción climática a gran escala". Añadió que se necesita hacer todavía más, especialmente en cinco áreas de acción: "emisiones, adaptación, finanzas, asociaciones y liderazgo".

 

Muchos comentaristas esperaban que China lanzaría su sistema de comercio de emisiones durante la COP23. Si bien fue pospuesto, una vez que comience el mercado chino de carbono, este será el más grande del mundo, superando el esquema de la UE. .

 

Funcionarios de la UE y del estado estadounidense de California han expresado públicamente su interés en cooperar con China y otros mercados de carbono, con el objetivo de construir una mejor comprensión técnica y política que algún día podría facilitar la interacción de sus respectivos esquemas.

 

Funcionarios y expertos chinos dijeron al Financial Times que, si bien Pekín podría perder su objetivo original de lanzar el plan este año, podría estar listo para la inauguración a principios del próximo año. China ya estableció varios planes pilotos subnacionales hace algunos años, que servirían como bloques para la construcción de un mercado en todo el país.

 

Negociaciones del Artículo 6

 

A medida que los esfuerzos para el desarrollo de mercados de carbono continúan a nivel nacional y regional, un factor importante en la interacción futura será cómo proceden las negociaciones de la ONU sobre la implementación de las disposiciones del Acuerdo de París sobre los "enfoques cooperativos".

 

Una de las innovaciones de cuando el Acuerdo de París fue desarrollado fue la inclusión de una disposición que permitiría a las Partes cooperar entre sí, si así lo deseaban, al cumplir sus planes de acción climáticos individuales. Esto se plasmó en el Artículo 6 que establece diferentes formas de cooperación voluntaria, incluyendo herramientas basadas en el mercado y otras que no.

 

La inclusión de la opción de herramientas basadas en el mercado ha generado un mayor interés en la forma en que los países y las regiones podrían vincular los esquemas de fijación de precios del carbono para poder comercializar permisos de carbono, haciendo que sea más barato cumplir con sus planes nacionales de acción climática. El párrafo 2 del Qrtículo 6 se refiere a la "transferencia internacional de resultados de mitigación" (ITMO, por su sigla en inglés), que podrían utilizarse para cumplir los CDN, sujetos a requisitos control y otras condiciones.

 

Sin embargo, muchos detalles prácticos sobre cómo implementar estos términos quedaron pendientes para futuras negociaciones en el momento en que se adoptó el Acuerdo de París, y que aún continúan. Al ingresar a la COP de este año, las Partes hicieron una serie de presentaciones sobre los diferentes aspectos del Artículo 6, con el objetivo de allanar el camino para continuar las discusiones.

 

Después de días de reuniones, estas conversaciones concluyeron, como se esperaba, con una llamada "Nota Informal de los cofacilitadores", así como con un mandato para que el Presidente del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT) prepare lo que puede ser un punto de partida para las negociaciones de mitad de año en Bonn el próximo mes de mayo. El OSACT es uno de los dos cuerpos permanentes de la CMNUCC.

 

Estos desarrollos fueron capturados en el documento de conclusiones del OSACT sobre los tres elementos del Artículo 6, que incluye las decisiones aprobadas por el Plenario, y también fueron presentadas al Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE). Estos involucraban el Artículo 6.2 sobre enfoques cooperativos internacionales; el párrafo 4 del Artículo 6 sobre un mecanismo que "contribuirá a la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero y apoyará el desarrollo sostenible"; el párrafo 8 del Artículo 6 sobre enfoques de no-mercado; y las medidas de respuesta, otro ítem del OSACT/OSE que era importante para algunas Partes. La vinculación entre los avances en el Artículo 6 y las medidas de respuesta fueron, por primera vez, directamente tratados por los negociadores en esta COP.

 

Las Notas informales fueron el núcleo de las negociaciones del Artículo 6, y se centraron en qué títulos, elementos y opciones deberían figurar en el texto que se negociará durante 2018 y que finalizará en la COP24, conjuntamente con los procedimientos subyacentes a estas notas.

 

Algunos consideraron que la responsabilidad de las notas debería recaer más sobre las Partes. El proceso, que incluyó muchas interacciones y aportes detallados por las Partes, fue diseñado para reflejar esa visión, y así obtener una fuerte conexión moral entre las Partes.

 

La finalización de todos los aspectos del mecanismo del Artículo 6.4, con su administración centralizada en la ONU, se considera algo que requerirá un trabajo serio y la conclusión de las negociaciones. Por ahora existe una visión relativamente común sobre cómo proceder.

 

Las cosas son diferentes con respecto al Artículo 6.2, donde se pueden ver dos visiones emergiendo. Por un lado, una visión minimalista, que implica limitar el reglamento a un marco contable de transferencia de los resultados de mitigación. Esto significaría abordar muchos otros temas, como la contabilidad de los CDN y la calidad de los resultados de mitigación, entre otros, como el Artículo 4 sobre mitigación y el Artículo 13 sobre transparencia dentro del Acuerdo de París.

 

La segunda visión tiene como objetivo consagrar un marco más amplio del reglamento sobre el Acuerdo de París, con definiciones y reglas claras sobre las limitaciones de las Partes para la creación, comercialización y uso de los ITMO y el mecanismo del párrafo 4 del Artículo 6. Algunos especialistas sugieren que es muy probable que las negociaciones sobre el Artículo 6.4 se hagan realidad en la COP del próximo año, permitiendo que se ponga en funcionamiento el mecanismo. Sin embargo, sugieren que el trabajo sobre el Artículo 6.2 será aún más desafiante, dadas las diferentes visiones entre las Partes. Estas conversaciones pueden conducir a un acuerdo sobre temas más amplios en la COP24, pero con temas aún no resueltos que permanecen sobre la mesa para futuras discusiones.


Medidas de respuesta

 

Las conversaciones sobre las medidas de respuesta en Bonn abordaron posibles impactos transfronterizos adversos a nivel económico, social o ambiental o beneficios colaterales de la implementación de medidas para combatir el cambio climático.

 

Las negociaciones de medidas de respuesta se centraron en dos cuestiones: el programa de trabajo del "Foro mejorado" y la decisión sobre cómo este foro debería "servir" al Acuerdo de París.

 

El "Foro mejorado" es la continuación de un foro anterior, creado en el 2011, para implementar un programa de trabajo que incluía el intercambio de experiencias e información sobre el impacto de las medidas de respuesta, expirado en 2013. Se revivió dos años más tarde cuando el Acuerdo de París fue adoptado, con el objetivo de continuar y mejorar este marco.

 

En la COP de este año, las discusiones sobre el programa de trabajo del “Foro mejorado” se centraron en la necesidad de la creación de capacidades y talleres regionales relacionados con herramientas de modelaje, disponibilidad de datos y otros temas relacionados, para ayudar a los países en desarrollo a evaluar los posibles impactos y beneficios colaterales de las medidas de mitigación del clima.

 

Durante las charlas de mediados de 2018, se organizará un taller de capacitación de dos días sobre el uso de herramientas de modelaje económica relacionadas con la diversificación económica, la transición de la fuerza de trabajo y la creación de puestos de trabajo decentes y de calidad. Otro punto de la agenda de esta reunión es la revisión del trabajo realizado por el “Foro mejorado”, cuya finalización está prevista durante la COP24. Se ha pedido a las Partes y observadores que envíen comunicaciones sobre el alcance de esta revisión antes del 30 de marzo de 2018.

 

Sin embargo, los observadores señalaron que el progreso continúa siendo lento, ya que los países desarrollados siguen preocupados por las posibles consecuencias comerciales o laborales de las medidas nacionales en otros países, mientras que los países en desarrollo tratan de comprender la gravedad de los impactos y cómo pueden ser minimizados.

 

El intento de los países en desarrollo de establecer un Grupo Permanentes de Especialistas (GPE) durante la COP de este año fracasó, por lo que se solicitó la revisión del diseño del GPE como parte de la revisión general del foro de medidas de respuesta en 2018. Finalmente, la Secretaría de la CMNUCC recibió el mandato de colaborar con "las organizaciones intergubernamentales e internacionales pertinentes para mejorar los programas de creación de capacidades y así aumentar la concientización", aunque todavía está por verse cómo se pondrá en funcionamiento.

 

Con respecto a cómo el foro servirá al Acuerdo de París, las conversaciones abordaron las modalidades, programa de trabajo y sus funciones. Las discusiones continuaron en líneas similares a las del Artículo 6, y los cofacilitadores proporcionaron una nota informal para ayudar a las Partes a discutir los títulos y elementos de las modalidades, funciones y programa de trabajo. Esta nota y las presentaciones anteriores constituirán la base de un documento informal preparado por los presidentes del OSE y del OSACT.

 

Tanto para el Artículo 6 como para el foro del Acuerdo de París, los párrafos de las conclusiones sobre la operativa del proyecto son casi idénticos, solicitando al(los) presidente(es) pertinente(s) que prepare(n) un documento informal previo a las conversaciones de mitad de año de 2018. Este resultado se debe a las similitudes entre ambos grupos de negociación y los procesos de elaboración de las notas informales durante ambas negociaciones.

 

La reforma de los subsidios a los combustibles fósiles

 

La reforma de los subsidios a los combustibles fósiles fue otro tema clave durante la COP de este año, tanto en términos de la comprensión del nivel de los subsidios existentes como de la discusión de herramientas de política para frenarlos. Varios eventos paralelos se dedicaron al tema, y los observadores también comentaron sobre el creciente compromiso de alto nivel de los gobiernos.

 

Un informe de mayo de 2017 del Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IIDS) sitúa el nivel global de los subsidios a los combustibles fósiles en US$ 425 mil millones anuales. En los últimos años ha surgido una serie de iniciativas en varios foros para eliminar este tipo de ayuda gubernamental, tanto para frenar las emisiones como para liberar fondos públicos para apoyar la energía renovable y otros objetivos de acción climática.

 

En la COP23, Alemania y México publicaron revisiones de pares acordadas por el G20 sobre sus programas de subsidios de combustibles fósiles. El foro de coordinación del G20 de las principales economías avanzadas y emergentes se ha comprometido regularmente a eliminar los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles y aceptó revisar los programas nacionales de subsidios. También se llevan a cabo revisiones similares en el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por su sigla en inglés).

 

El informe de revisión por pares de México identifica diez subsidios por un valor de US$ 2,6 mil millones en 2016, mientras que la revisión por homólogos de Alemania identifica 22 medidas que favorecen los combustibles fósiles por un total de US$ 17,6 mil millones. Se prevé que dos de las subvenciones de Alemania, que ascienden a US$ 1,6 mil millones, se eliminarán en 2018 como parte del compromiso de toda la UE de poner fin a los subsidios a la hulla. La revisión de Alemania ha sido objeto de escrutinio por parte de algunas organizaciones de la sociedad civil por ignorar ciertos esquemas existentes y por ende subestimar la escala de los subsidios de Alemania.

 

En general, varios gobiernos hablaron muy abiertamente sobre la reforma del subsidio a los combustibles fósiles en Bonn, con numerosos eventos paralelos discutiendo el tema a nivel ministerial, que incluyen cómo las herramientas de gobernanza comercial podrían utilizarse para apoyar este esfuerzo. El ministro de Pueblos del Pacífico de Nueva Zelanda, William Sio, apoyó la idea de debatir sobre la reforma de los subsidios a los combustibles fósiles en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la iniciativa de Francia de incluir los subsidios a los combustibles fósiles en la agenda del Comité de Comercio y Medio Ambiente de la OMC. Nueva Zelanda anunció que la coalición informal de ocho países en desarrollo y desarrollados no pertenecientes al G20, los Amigos de la Reforma de los Subsidios a los Combustibles Fósiles, copatrocinaría un evento paralelo en la Undécima Conferencia Ministerial de la OMC en Buenos Aires en diciembre.

 

Acuerdo de agricultura confirmado

 

Después de años de negociaciones, las Partes llegaron a un acuerdo en Bonn sobre asuntos relacionados con la agricultura. La decisión establece que la agricultura será abordada conjuntamente por los órganos subsidiarios de la CMNUCC, el OSACT y el OSE, a través de talleres y reuniones de expertos. Estas discusiones pretenden considerar las vulnerabilidades de la agricultura al cambio climático y los enfoques para abordar la seguridad alimentaria.

 

Hasta ahora la agricultura ha estado ausente en gran medida en las negociaciones de la COP y la inclusión del tema en la agenda de los órganos subsidiarios ha sido un gran avance.

 

El sector agrícola es un importante contribuyente a las emisiones de gases de efecto invernadero, pero al mismo tiempo es también muy vulnerable al cambio climático, lo que representa una amenaza inminente para la seguridad alimentaria en muchas regiones.

 

Impulsar la participación de las mujeres, los pueblos indígenas

 

El apoyo a una mayor participación de las mujeres, los pueblos indígenas y las comunidades locales fue otro tema de alto perfil en Bonn en las últimas dos semanas. Las Partes han firmado un Plan de Acción de Género (PAG), que busca promover una política climática sensible al género, promover la participación de las mujeres e incorporar una perspectiva de género tanto en la implementación de los compromisos de acción climática como dentro del propio proceso de negociación.

 

El PAG establece áreas prioritarias específicas para la implementación de estos objetivos, tales como la creación de capacidades, el equilibrio de género y mecanismos de implementación con una perspectiva de género. También se le pide a la secretaría de la CMNUCC que prepare un informe de "síntesis" en dos años sobre los resultados del plan, para que las Partes lo tengan en cuenta para el desarrollo de futuras versiones. También señala algunos desafíos potenciales en el futuro, incluida la forma de medir el progreso de la PAG en ciertas áreas. El plan fue ampliamente aplaudido por las Partes y los observadores, con Mary Robinson, quien fuera la primera mujer presidenta de Irlanda en la década de 1990 y luego Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, calificándolo como "un gran paso adelante".

 

Las Partes también avanzaron en la orientación de la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas, que se estableció en la COP21 en París, hace dos años. La plataforma se lanzó a principios de este año con el objetivo de conceder a los pueblos indígenas y las comunidades locales un papel activo en la configuración de la acción climática.

 

En la COP23, las Partes debatieron sobre las modalidades de participación, afirmando que el objetivo general de la plataforma será fortalecer el conocimiento, las tecnologías, las prácticas y los esfuerzos de las comunidades locales y los pueblos indígenas para abordar y responder al cambio climático. La plataforma también busca facilitar el intercambio de experiencias y mejores prácticas y lecciones aprendidas sobre mitigación y adaptación, así como mejorar el compromiso de las comunidades locales y los pueblos indígenas en el proceso de la CMNUCC.

 

Las conversaciones sobre el marco tecnológico avanzan

 

Las Partes también avanzaron en el marco tecnológico acordado en 2015 para proporcionar una orientación general al Mecanismo Tecnológico ya existente. Este último fue establecido por la CMNUCC en 2010 para ayudar a los países en desarrollo a abordar las políticas y la implementación del desarrollo y la transferencia de tecnología relacionada con el clima, lo que a su vez podría facilitar un mayor despliegue de energías renovables.

 

En Bonn, las Partes sostuvieron discusiones sobre cómo fortalecer el Mecanismo Tecnológico en cinco temas clave: innovación, implementación, entorno favorable y desarrollo de capacidades, colaboración y compromiso de las Partes interesadas, y ayuda. Las negociaciones sobre esta cuestión continuarán en la próxima reunión del OSACT en mayo de 2018.

 

Próximas reuniones

 

Las conversaciones climáticas de mitad de año de la CMNUCC están previstas del 30 de abril al 10 de mayo de 2018. La próxima COP sobre el clima tendrá lugar del 3 al 14 de diciembre de 2018 en Katowice, Polonia.

 

Reportaje ICTSD

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