¿Digitalización con inclusión?

9 Noviembre 2017

Al priorizar el comercio electrónico como un impulsor de la economía digital, líderes mundiales como los miembros del G20 identificaron a la Undécima Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) como un hito para avanzar en las reglas del comercio digital.

 

Hasta el momento, el Programa de Comercio Electrónico de la OMC, creado hace casi 10 años, no ha resultado en recomendaciones específicas sobre el tratamiento de los flujos de datos transfronterizos, ni en una definición de “comercio electrónico”. Persisten aún posiciones altamente divergentes entre los miembros que abogan por una Internet libre y abierta y un comercio digital sin barreras, y aquellos que consideran que el comercio electrónico solo beneficiaría a las principales compañías multinacionales, particularmente en el sector de la tecnología.

 

Actualmente, solo algunos acuerdos de comercio regionales en Latinoamérica han comenzado – en sus procesos de actualización – a establecer disposiciones al comercio electrónico basadas en principios que incluyan el libre flujo de datos transfronterizos, la facilitación del comercio, la transparencia, la protección del consumidor y la cooperación en ciberseguridad. No obstante, aún no han sido abordados temas cruciales de propiedad intelectual, privacidad de datos o regulaciones domésticas que hacen a la viabilidad del comercio electrónico.

 

La revolución digital ha sido profundamente transformadora en todos los sectores de la economía, pero no ha tenido una respuesta desde la política comercial para lograr un equilibrio entre las preocupaciones de políticas públicas y los beneficios que surgen de la economía digitalizada. La nueva normativa tampoco es reflejo de como las empresas invierten, producen y comercian en el siglo XXI, al considerar al comercio electrónico como un elemento ajeno al comercio de bienes y servicios o al tratamiento de las inversiones.

 

Si, como plantea uno de los autores en esta edición, las tecnologías digitales son un requisito para la entrada en el mercado, pero no una ventaja competitiva, una cuestión clave es entender el balance entre la política y el desarrollo digital: crear condiciones de competitividad sin aislar al país de la disrupción digital.

 

Con estas inquietudes, los autores en esta edición de Puentes fueron invitados a contribuir al debate desde una perspectiva del comercio y el desarrollo inclusivo, aprovechando la instancia de convocatoria que tendrá la Conferencia Ministerial de la OMC a celebrarse próximamente en Buenos Aires.

 

Los artículos ilustran excelentes iniciativas y compromisos en la región principalmente para avanzar hacia la digitalización y promoción del comercio electrónico, pero se infiere la necesidad de una agenda más ambiciosa, que responda a los retos de la transformación digital.

 

Equipo Puentes

This article is published under
9 Noviembre 2017
El autor afirma que las tecnologías digitales son un requisito para acceder a un mercado, pero no una ventaja competitiva. En ese sentido, exhorta por políticas públicas con agendas de innovación digital y de desarrollo tecnológico más ambiciosas y sofisticadas, que traten al conocimiento y la economía digital como los resortes propulsores del crecimiento.
Share: 
13 Noviembre 2017
El proceso de retiro del Reino Unido de la Unión Europea (UE) – conocido como Brexit – , podría llevar a una reducción del acceso al mercado europeo de productos agropecuarios sensibles. La medida,...
Share: