Editorial | Normas puntuales para el comercio internacional

16 Noviembre 2016

El reciente triunfo de Donald Trump en la elección presidencial del país más poderoso del mundo pone en vilo el modelo de integración internacional, la globalización y, por supuesto, el libre comercio, al menos tal y como los conocemos.

¿Sistema fallido para algunos, obtuso, carente? Sin duda, son muchos los retos que enfrenta, particularmente en un contexto de gran y creciente desigualdad en diversos países alrededor del mundo. A esto se suma el desgaste del modelo neoliberal y su escasa conexión con una parte importante de la población.

El ahora presidente electo tomará el próximo 20 de enero el liderazgo de Estados Unidos, aunque las elecciones y, particularmente, las declaraciones de Trump han dejado una amplia brecha en la sociedad. El bosquejo de su política comercial plantea muchos desafíos y gran incertidumbre.  

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte y su potencial renegociación o denuncia por parte de Estados Unidos es el primero en esa agenda comercial en riesgo. Luego le sigue el Acuerdo de Asociación Transpacífico. La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, por su parte, también podría languidecer en las prioridades de la nueva administración.

China, a su vez, tendrá que encontrar un lugar de previsibilidad en sus relaciones económicas y de toda índole con Estados Unidos. Lo mismo sucede con América Latina y prácticamente con todo el planeta. Ante este panorama cambiante, enfoques creativos, proactivos y hasta defensivos están emergiendo.

Uno de los llamados más importantes en este momento se centra en el Estado de Derecho y las normas puntuales para el comercio, la inversión y las relaciones económicas internacionales. Un cuerpo robusto, aunque ciertamente perfectible, existe y se ha desarrollado en instancias multilaterales, plurilaterales y bilaterales para tales propósitos.

Trump ha sentenciado que revertirá décadas de política comercial conciliatoria. Estemos de acuerdo o no, en estos tiempos de crisis e inminente reforma, deben privilegiarse los enfoques constructivos, abiertos y progresistas. Es a través de normas, negociación, diálogo y cumplimiento con el derecho internacional que debe combatirse la incertidumbre y construirse una nueva realidad y orden económico donde todos participemos y nos beneficiemos.

El equipo de Puentes. 

This article is published under
21 Julio 2008
Entre los desafíos del siglo XXI y de la globalización, destaca el fenómeno migratorio con sus múltiples factores de carácter económico, social, cultural, histórico, demográfico, tecnológico y...
Share: 
21 Julio 2008
El debate que se lleva a cabo en el Comité de Comercio y Medio Ambiente (CCMA) de la OMC sobre el párrafo 31 iii) del Mandato de Doha debería considerar el impacto de la propiedad intelectual en el...
Share: