Argentina y Estados Unidos en una nueva etapa en sus relaciones bilaterales

1 Abril 2016

Tras la visita del presidente Obama a Argentina, se plasma una señal de apertura y confianza hacia la recién comenzada gestión del presidente Mauricio Macri, lo cual podría trascender positivamente al ámbito comercial e impulsar cambios en la gobernanza regional.

 

Después de una histórica visita de tres días a Cuba, el presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, arribó a Argentina el pasado 23 de marzo para una visita oficial de dos días con especial énfasis en el intercambio comercial, a fin de conversar, concretar acuerdos e intercambiar ideas.

Además de Obama, la comitiva estuvo compuesta por funcionarios del cuerpo diplomático y de alto rango, congresistas y empresarios quienes lo acompañaron en una apretada agenda compuesta por reuniones bilaterales, conferencias de prensa, visitas y encuentros variados.

Desde la Casa Rosada, el líder estadounidense y el presidente Macri ofrecieron una conferencia de prensa, en la que hablaron sobre los recientes avances de la relación bilateral. Macri, en particular, destacó “el liderazgo inspirador” de Obama y señaló compartir con este “una visión de siglo 21”, a la que llamó la sociedad del conocimiento, del desarrollo de la ciencia y la tecnología y de la innovación.

Por su parte, Obama manifestó estar impresionado por la velocidad con la que el Gobierno de Macri ha puesto en marcha las reformas que prometió, buscando potenciar un crecimiento económico sostenible e inclusivo para retomar el papel de Argentina como líder en la región.

Ámbitos de cooperación
Durante la conferencia de prensa, el presidente Macri destacó avances concretos para la cooperación en las áreas de educación, comercio, lucha contra el narcotráfico y defensa del medio ambiente. En educación, destacó la firma de un convenio para potenciar el intercambio en becas escolares y la capacitación de los docentes, así como para profundizar el desarrollo en ciencia y tecnología.

Respecto al comercio, destacó la importancia de aumentar el intercambio comercial entre los dos países, siendo importante potenciar las inversiones de las compañías estadounidenses en Argentina, sin que ello implique descuidar el fomento al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. En la lucha contra el narcotráfico, Macri mencionó la colaboración para el intercambio de información, tecnología y capacitación para “dar una batalla sin cuartel” al crimen organizado y al lavado de dinero.

Asimismo, el presidente de Argentina manifestó su complacencia de que el Gobierno de EE.UU. haya aceptado la petición de desclasificar los archivos que posee sobre la dictadura militar argentina de 1976-1983. Finalmente, enfatizó que la defensa del medio ambiente es otro punto en que coincide con su homólogo estadounidense, ratificando su compromiso de que Argentina también lidere la lucha contra el cambio climático.

Entre otros acuerdos se destaca además la firma para una mayor cooperación en materia de seguridad y facilitación de desplazamiento y un acuerdo marco en materia de comercio e inversión. Al respecto, la canciller argentina Susana Malcorra destacó que la firma de estos acuerdos “marcan una nueva forma de trabajo, con relaciones maduras e inteligentes entre pares que nos ayudan a construir un futuro mejor”.

Relaciones con Mercosur
Ante los rumores sobre posibles negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) con EE.UU., durante la rueda de prensa el presidente Macri hizo referencia a que es necesario consolidar el Mercado Común del Sur (Mercosur) para luego pensar en un TLC más amplio.

Al respecto, Malcorra había declarado con anterioridad que en ningún momento se ha planteado la discusión sobre un TLC con EE.UU., porque el inicio de una conversación de esas características tiene que pasar por Mercosur. Sin embargo, no descartó que esto puede ser un objetivo de mediano o largo plazo.

La canciller agregó que las pasadas negociaciones comerciales con EE.UU. estuvieron centradas en mejorar las condiciones del intercambio comercial, acercándolas a condiciones que sean más afines a las prioridades argentinas, fundamentalmente en temas de energía, inversiones en infraestructura, tecnologías de punta y, sobre todo, en apertura comercial y eliminación de barreras.

La evaluación de los expertos
Puentes se puso en contacto con dos especialistas en la materia: Félix Peña, especialista en relaciones económicas internacionales, y Raúl Roa, presidente del Instituto de Estudios de las Finanzas Públicas Argentinas.

Peña considera que los efectos de la visita del presidente Obama se podrá observar en, a lo menos, tres planos. El primero tiene que ver con la calidad de la relación política entre las partes con impacto en la región.

El segundo plano se relaciona con la intensificación del comercio y de las inversiones entre ambas economías, competitivas por un lado, pero con un enorme potencial de crecimiento. Esto último requerirá acentuar el clima de confianza, a fin de brindar las condiciones que incentiven las inversiones mutuas, aunque sobre todo de empresas americanas en Argentina.

Finalmente, el tercer plano en donde se podrían ver los efectos de la visita se vincula a las iniciativas regionales. Ejemplo de ello es el impulso que se está dando a la adaptación del Mercosur a nuevas realidades y a la convergencia con los países de la Alianza del Pacífico, lo que abre un horizonte de posibilidades para liderazgos colectivos y asertivos dentro de la región.

En general, el itinerario del presidente Obama en la región, siguiendo a Félix Peña, tiene un alto valor simbólico, en tanto ha permitido la interacción de tres presidentes (Obama, Castro y Macri) comprometidos a superar una larga etapa de confrontación que ha afectado el enorme potencial de cooperación económica regional. Es una superación que implica dejar de lado visiones más ideológicas sobre las relaciones internacionales y tener un profundo respeto mutuo sobre el valor de cada país, independientemente de su poder relativo.

Por su parte, Raúl Roa, más centrado en Argentina, considera que los últimos acontecimientos tras el arribo de Macri –visita del primer ministro italiano luego de 18 años de ausencia de autoridades de ese nivel; un presidente francés luego de más de 12 años; y el propio presidente de EE.UU. tras más de 10 años– son una muestra indiscutible de un cambio de rumbo, que no solo ilusiona a algunos sectores de Argentina, sino también a los principales líderes de los países occidentales que ven con gran expectativa el que esta nación pueda llegar a liderar un cambio geopolítico de  los principales países de la región.

En tal sentido, Roa cree que la negociación sobre los holdouts o “fondos buitres” es un aspecto positivo que promete un cambio de agenda para Argentina; permitiendo avanzar la discusión hacia inversiones, productividad y competitividad.

Desarrollos de áreas diversas
El pasado mes de febrero, Argentina recibió la visita del presidente francés, Francois Hollande, a fin de relanzar las relaciones bilaterales e incluso intentar destrabar las negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur.

En una declaración conjunta, Macri aseguró que es el momento para profundizar la relación política y fortalecer la relación comercial entre Argentina y Francia. En este contexto, fueron firmados acuerdos en materia energética, agroalimentaria, cultural y en ciencia y tecnología y se resaltó la cooperación bilateral en la lucha contra el cambio climático, el terrorismo y el narcotráfico.

En materia de litigios, a principios de marzo se dio un principio de acuerdo con respecto a los fondos buitres, cuando el juez de la causa, Thomas Griesa, abrió una ventana al condicionar el levantamiento de las medidas cautelares a la derogación de la “Ley cerrojo” y la “Ley de pago soberano”, entre otras medidas. Ante esto, a fines de marzo la mayoría del Senado argentino –lo que no deja de sorprender a los especialistas por el apoyo recibido– votó a favor de la derogación, lo que permitirá a Argentina salir de la cesación de pagos (default) y acceder al crédito internacional.

No obstante lo anterior, el Gobierno argentino deberá ahora enfrentar una ardua labor antes de oficializar la salida del default: captar financiamiento para pagar efectivamente la deuda, cuyo monto asciende a los US$ 11.864 millones.

En relación al ámbito multilateral, el director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevedo, visitó el pasado 22 y 23 de marzo a Argentina, donde destacó la apertura de oportunidades de cooperación y los avances en el intercambio de ideas sobre la posición de este país ante el comercio y cómo piensa integrarla en sus proyectos de desarrollo, a fin de evaluar cómo la OMC puede ayudar.

La visita además busca la adhesión de Argentina al Acuerdo sobre Facilitación del Comercio, el cual aún no se ha ratificado, pues el anterior Gobierno lo supeditó al avance de las negociaciones agrícolas, uno de los capítulos más sensibles de las negociaciones de la Ronda de Doha.

Sin embargo, la canciller Malcorra afirmó que, junto a Azevedo, trabajan en una agenda común para procurar que Argentina tenga la oportunidad de defender sus intereses y los de la región en una posición más ventajosa y discutir sobre las cuestiones que ocupan el siglo XXI como nuevas tecnologías, formas de integración y de comercio.

Más información en:
Temas considerados entre Argentina y Estados Unidos“, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, 24 de marzo 2016; “Argentina, U.S. open new phase in bilateral relations with Obama's visit“, EFE, 23 de marzo 2016; “La OMC destacó el rol de la Argentina en las negociaciones multilaterales“, Télam, 22 de marzo 2016.

15 Septiembre 2016
Este año, Perú ejerce la presidencia del Foro de Cooperación Asia-Pacífico. Puentes conversó con la presidenta del Comité sobre Comercio e Inversiones en Lima en agosto pasado para hablar sobre...
Share: 
15 Septiembre 2016
Se han pasado por alto importantes oportunidades para que el sistema comercial contribuya al combate contra el cambio climático. El Grupo de expertos de la Iniciativa E15 sobre Cambio Climático, en...
Share: